Si algún día te acuerdas de mi acuérdate de todo lo que vivimos las risas las lágrimas que compartimos en silencio solo tú y yo en la habitación, acuérdate de las promesas que hicimos cuando me dijiste que era todo en tu vida yo me lo creía porque eras mi vida porque eras todo lo que tenía y porque por ti vivía.
Escrito por: Elena en Cartas románticas.